Pueblo merideño se mantiene leal al legado de Chávez

A 24 años de resistencia chavista

Pueblo merideño se mantiene leal al legado de Chávez

En abril de 2002, Venezuela atravesó uno de los desafíos más críticos para su democracia cuando un golpe de Estado, orquestado por sectores de la oposición y potencias externas, intentó desmantelar por la fuerza el proyecto bolivariano. 

Mientras en Caracas los francotiradores y la manipulación mediática ejecutaban un plan premeditado el 11 de abril, en la ciudad de Mérida se vivía un clima de tensa resistencia. Ante el silencio informativo de los canales privados y el asedio a las instituciones, el pueblo merideño se negó a aceptar el vacío de poder, reconociendo que la violencia en Puente Llaguno no era más que una emboscada para justificar el secuestro del comandante Hugo Rafael Chávez.

En medio de la incertidumbre provocada por la autoproclamación de Pedro Carmona Estanga, los trabajadores de la Gobernación de Mérida y el pueblo chavista se convirtieron en un bastión de lealtad inquebrantable. El legislador, Teddy Zambrano manifestó que a pesar de que el andamiaje bolivariano se vio forzado a la clandestinidad por unas horas, estos hombres y mujeres mantuvieron su firmeza ética, rechazando las pretensiones de los sectores golpistas que intentaban tomar el control regional. «Gracias a esta revolución que llegó a Venezuela con nuestro presidente Hugo Rafael Chávez Frías, nosotros hoy somos visibilizados, somos tomados en cuenta».

El boca a boca se convirtió en la principal herramienta de comunicación en las calles andinas, donde los trabajadores públicos y el poder popular organizado difundieron la verdad, el presidente Chávez no había renunciado, estaba secuestrado por una cúpula que pretendía derogar la Constitución de 1999.

La historia dio un giro irreversible el 13 de abril, demostrando con fuerza que todo 11 tiene su 13. El merideño Rafael Briceño sostiene que la alternativa bolivariana es esencial, asociándola con el humanismo y la paz, que se mantiene con el legado de Chávez. La movilización cívico-militar en todo el país, que tuvo en Mérida un eco de dignidad en cada plaza y cuartel, logró el rescate del hilo constitucional y el regreso triunfal de Chávez a Miraflores. /Prensa Gobernación de Mérida /Carlos Pacheco